Historia

No puedo recordar cómo ni cuándo llegué a La Barra Dermatológica, pero conocí al maestro Jairo Mesa Cock en Manizales, cuando estudiaba Medicina en la Universidad de Caldas y la inicial de mi apellido, al coincidir con la del suyo, me ubicó junto a su hija menor en esa inevitable distribución alfabética de las rotaciones hospitalarias.

La primera clase de Dermatología de la que tengo memoria fue en la sala de su casa, justo al lado de un estudio, donde la computadora familiar añoraba esa conexión que años después nos permitiría reencontrarnos tantas veces. Recuerdo su atlas de du Vivier, sus frases orientadoras mientras señalaba en las imágenes detalles invisibles a mis ojos, su certeza irrefutable de que algún día diagnosticaríamos esas enfermedades raras, y un par de secretos terapéuticos que después de 20 años aún siguen vigentes.

Como pionero de la educación médica, Jairo Mesa Cock desarrolló desde Manizales, para Colombia y el mundo, una incansable y revolucionaria actividad docente, que yo conocí por medio de sus minicasos en formato pdf cuando apenas iniciaba mi residencia. Años más tarde conformó La Barra Dermatológica, nombre que evoca las reuniones fraternales con los amigos del barrio, y que siempre asocié con esas clases en la sala de su casa, en compañía de mi barra de la Universidad.

Recuerdo sus desafíos y la internacionalización de su audiencia, que aún sin redes sociales, se multiplicó hasta hacerse viral, literalmente. El último minicaso que recibí, a mediados de febrero de 2016, tenía el número 531.

El pasado 4 de octubre de 2018 supe que Jairo Mesa ya no compartiría más minicasos, pero su memoria, su legado y su barra dermatológica seguirán aquí por muchos años más. 

Esta es la sala de su nueva casa profe amigo, aquí nos seguiremos encontrando.

Gracias por siempre!